Un PDF no dice nada: se envía y se acaba la información. Pulso convierte tu propuesta en una página que te dice quién la abrió, hasta dónde llegó y si volvió — antes de que llames.
Sin tarjeta · se monta con una propuesta real
Las métricas de siempre engañan: la «apertura» de un correo la falsean Apple y Gmail, y el «tiempo en página» cuenta la pestaña que alguien dejó abierta mientras almorzaba.
Una lista. Arriba el que más leyó, abajo el que no abrió. Y tres bloques por cliente que dicen hasta dónde llegó.
Pulso es la mitad que recuerda. La otra mitad, ANA, es la que contesta. Juntas, ninguna conversación se cae por el camino.
Precio plano, sin límite de usuarios. Los primeros 10 clientes.
Y si contrata el sistema completo, va incluido.